Social Icons

23 de abril de 2019

LIBERO

Si alguna vez has visto a un jugador con camiseta diferente, ahí lo tienes. Esta podría ser la clave para identificar esta figura en voleibol. Pero es que, además, el líbero tiene una serie de particularidades que hacen de él o ella un jugador/a diferente y fundamental para el juego en equipo. Una manera de aumentar el espectáculo y la diversión, con puntos imposibles, balones que no caen o planchas imposibles.

Como ya dijimos en un post anterior, el ataque es de lo más espectacular en el voleibol moderno. Balones que pueden superar ampliamente los 100km/h en el voleibol de élite, nada tienen que hacer si la defensa del equipo contrario es sólida y fuertemente protegida. Y aquí, en la destrucción del juego de ataque del contrario, es donde el líbero se mueve con soltura.

La primera vez que este jugador tomó protagonismo en la élite mundial fue, precisamente, en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, y tras este campeonato la FIVB decidió su incorporación al reglamento internacional en 1998. Como veis, no solo es vital, también es reciente. Con poco más de 20 años de existencia, figuras españolas como Patricia Llabrés Herrera, líbero del Minis Arluy Logroño (actual campeón de la Copa de S. M la Reina) demuestran el valor de esta posición.

¿Y en qué consisten esas particularidades? Podríamos resumirlo en DEFENDER. El líbero es la figura defensiva clave del voleibol moderno. Su gran disposición a cubrir puestos, huecos del equipo y a sacar remates contrarios, hacen de su estilo uno de los más vistosos. El color distinto de su camiseta le proporciona esa diferenciación que ayuda a árbitros, a equipos y a público a reconocerlos, y a no malinterpretar sus acciones o a limitar las posibles faltas.

Con un máximo de dos por equipo, y aunque solo puede haber uno en el campo, el líbero puede cambiar por cualquiera de los jugadores, siempre que esté en la zona defensiva de su propio campo, sin ni siquiera esperar a la autorización de los árbitros. Además, no podrán bloquear, no podrá rematar por encima de la red desde ningún lugar del campo, y si coloca de dedos desde la zona de ataque sus compañeros no podrán acabar la jugada con un ataque por encima de la red.

Su especialidad defensiva le convierten en héroe y villano al mismo tiempo. El equipo que lo disfruta será mucho mejor en defensa, mientras que el equipo contrario acabará aburrido de ver como, cada balón, se estrella contra un muro muy difícil de franquear. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Blogger Templates